Parece que cuando uno se poniendo viejo, además de ponerse más mañoso y malumorado, también se pone más nostálgico. Ojo, no me malinterpreten, no soy de esos "amables gerontes" que van a las 4:49 AM a hacer cola al banco para cobrar la jubilación, pero como estoy a pocos meses de cumplir los treinta pirulines, mirar para atrás se me hace cada vez más lejano en el tiempo.
Debe ser que uno, con estas cosas raras que se incorporan a medida que sumamos canas y/o (como es mi caso) calivicie incipiente en la cabeza, se empieza a hacer preguntas sobre temas que nunca antes había reflexionado. Uno de esos grandes interrogantes a los que me enfrenté tiempo atrás fue uno bien pesado, de esos a los que encontrar una respuesta puede tomarle toda la vida. ¿Cuál es mi juego favorito?
Está bien, imagino que para muchos de ustedes esa pregunta es muy fácil de responder, pero no para un tipo como yo, al que me gustan muchas cosas provenientes de diferentes corrientes, tanto nerdas como no. Pero aunque pensaba que, así como no tengo serie ni película ni comic predilecto, jamás podría poner un fichín en ese inmaculado lugar, la respuesta vino sola, se disparó un día como si nada. Como un gran amor que viví en tiempo pasado entendí, que mi juego favorito es y siempre será, Super Metroid.
| Esta tapa representa el sueño mojado de todo niño de los noventas. |
| Mí archi némesis. |
Un día, mi madre nos consiguió un juego que un alumno de piano suyo le prestó, creo que a cambio de nuestra copia guaraní de NBA Jam. Se llamaba Super Metroid. Nosotros no teníamos demasiada idea del juego, más allá de todo lo que se venía hablando del juego en los diversos canales informativos de la prensa especializada del momento, o sea Top Kids. Y para serles 100 % sinceros, en nuestras dos incursiones anteriores al universo Metroid no habíamos entendido sus mecánicas. Pensábamos que se trataba de un híbrido entre Mario y Mega Man en el que no hay “niveles” sino que vamos y volvemos al mismo lugar una y otra vez, lo que nuestras limitadas mentes decodificaban como un embole.
| "Un embole" |
Creo que la primera vez que terminamos el juego, nuestro “Slowrun” dictó unas 10 horas de juego, meta que me juré romper, cosa que hice en los meses subsiguientes, hasta hacerlo como dios manda.
Entonces ¿por qué elijo a Super Metroid como mi juego favorito? Simplemente porque me dio algo que ningún otro título me pudo dar, incluso los grandiosos “homenajes” a este juego como Castlevania Symphony of the Night. Nunca me sentí tan libre y tan poderoso a la vez en un videojuego como en este, nunca vi una manera de resolver desafíos impuestos por el juego de una manera tan llevadera y tan gratificante, sobre todo a medida que Samus va adquiriendo las habilidades de su poderoso traje.
| Aunque nos parce igual o más poderosa todavía sin el traje. |
Sigan a Damian Silberstein en Twitter, donde aprenderán, cuando profese su amor por Vainilla Ice, que no solo en materia de videojuegos se quedó en los noventas.

domingo, julio 10, 2011
Damian Silberstein
1 comments:
Super Metroid era grosisimo. Yo recuerdo esperarlo con ansias por ser uno de los primeros juegos que utilizaban mas memoria de la convencional en SNES. Ya cuando empezaba con la frase en ingles de "EL ULTIMO METROID ESTA EN CAUTIVERIO, LA GALAXIA ESTA EN PAZ" a uno se le erizaba la piel y se daba cuenta que se estaba frente a un juego que haria historia.
Yo tengo 33 y de antes que venia con mi fanatismo gamer. El juego que me cambio la forma definitiva de ver los mismos, Y MI PREFERIDO DE TODA LA VIDA, es ROCKMAN 3, recuerdo que lo alquile y lo disfrute a full. Fue asi que Protoman fue el primer personaje videojueguil que mi cerebro reconocia como tal. Antes de eso todo el resto para mi eran muñequitos que manejaba o que no. Glorioso
Publicar un comentario