La odiosa comparación entre el cine y los video juegos es, aparte de un ejercicio inútil, una muestra de incomprensión hacia el video juego como medio. Pero lo cierto es que hay una diferencia en particular que distingue al entretenimiento electrónico por antonomasia. Una película o un libro se puede disfrutar ilimitadas veces. Sí, yo puedo jugar este juego todas las veces que quiero. ¿O algo me lo va a impedir?

viernes, febrero 17, 2012
Facundo Mounes






