Esquizofrenia: ¿Assassin’s Creed Revelations?


Quiero empezar aclarando que yo banco a Assassin’s Creed desde el primero, no como los caretas exitistas que se subieron al tren solo después de que el segundo cosecho críticas espectaculares.
De entrada, la idea de un juego medianamente sandbox en donde manejamos a un asesino sarraceno durante la tercera cruzada me pareció apasionante. Cuando vi que tenía elementos de ciencia ficción y parkour en arquitectura medieval, saqué el carnet vitalicio. Nunca termine de entender las quejas al primero. ¿Les pareció repetitivo? Ok, pero es casi una crítica a los juegos en general más que a ese título particular.

Confieso que me asusté cuando vi que anunciaron Assassin’s Creed: Brotherhood directamente después del éxito arrollador de Assassin’s Creed 2. Ya la idea de la entrega anual (encima con subtitulo en vez de numeración) es preocupante. Habla de una propuesta meramente comercial, abandonado la atención al detalle que, hasta ahora, venia caracterizando a la serie. Pero por suerte Brotherhood probó ser como un buen queso camembert: desde afuera posee un penetrante olor a mierda, pero adentro contiene una fiesta espectacular.

Nos negamos a poner una imagen que evoque al párrafo anterior.
Ahora, el reciente anuncio de Assassin’s Creed: Revelations llama poderosamente la atención. ¿Se están yendo un poco al carajo? Por un lado, el fanatiquito que tengo bien adentro se hace pis encima, pero el cínico horrible que le fue creciendo alrededor en todos estos años de abuso prendió la señal de alarma. Acompáñenme en un fútil intento de ordenar los hechos y apilar los pros y los contras de esta cuarta entrega del buque insignia de Ubisoft.

A favor:


¡Constantinopla! - Muchas veces se ha dicho que el verdadero protagonista de Assassin’s Creed es la ciudad, y pocas deberían ser más interesantes que Constantinopla durante el auge del imperio Otomano. Mezquitas, iglesias, torres (y hasta un sistema de cables para navegar la urbe velozmente) prometen devolverle un poco de la mística oriental que ha estado ausente después de la primera entrega de la serie.

El puente Altair-Ezio - Narrativamente, hay una enorme brecha entre las historias de Altair y Ezio, y no m refiero solamente a los más o menos 300 años de historia. Al final del primer juego, Altair termina derrotando a su corrupto maestro y no sabemos mas nada (fuera de la noche que se fue de joda y tuvo que pagar alimentos el resto de su vida). Aparentemente reconstruyó la orden de asesinos pero no sabemos cómo, y tampoco tenemos la menor idea que hizo con la pieza de Edén que logró obtener al final del primer juego. Si bien todo esto no es estrictamente necesario, un puente para unir ambos periodos puede estar lleno de detalles copados.

El nuevo Black Room del animus - ¿Vieron que todas las pantallas de carga del Animus son como cuartos blancos? Bueno, ahora que Desmond está en coma y enchufado como si fuese un respirador artificial, el tipo quedó trabado en el Black Room. Sería como una suerte de “root” del Animus, donde se pueden acceder a más memorias pero sin las trabas de seguridad del sistema operativo. Más profundo y más peligroso, como cuando tu novia toma la pastilla. Si continúan jugando con los bordes de puzles de historia y arte de los juegos anteriores, que es de mis cosas favoritas de todo el juego, este DOS del Animus puede ser lo más interesante de todo Revelations.


En contra:

El refrito - Ya en los trailers se ve a Ezio en la fortaleza de Masyaf y se siente el gustito a chorisera. Sería raro que todo sea un gran cambio de paleta, pero también es ridículo esperar que armen todo un mundo nuevo en menos de un año cuando ya vienen reutilizando cosas desde Brotherhood. También se ve que lo tienen prisionero, dejando el escenario listo para el eventual escape (posiblemente el tutorial) y la pérdida de todas las habilidades y chiches a la Metroidvania. Devuelta en cero, vuelve a empezar el ciclo de juntar todos los aparatos y armar un capitulo local de la logia de asesinos. ¡Deja vú!

Ezio y Altair devuelta - Todo bien con llenar el hueco y lo que sea, ¿Pero otra vez sopa? Es un poco como una banda que saca dos discos y el tercero ya es un compilado de grandes éxitos. No vimos a Altair tanto como a Ezio (a menos que tengas el estomago de teflón y hayas jugado a los de DS y PSP), pero en comparación tampoco le dieron la misma profundidad a ambos, no se que podemos esperar con su regreso. De Ezio ya estoy un poco cansado y francamente no me interesa si Altair se puso un parripollo en Acre cuando se jubiló. Estoy listo para conocer a Jean-Pierre, el asesino francés que la rompió toda y se cargó a todos los templarios de la corte de Luís XVI, carajo.

Desmond en coma - La verdad es que Desmond no me cae muy bien, pero el elenco de asesinos que lo apoyan me resulta encantador. Shaun, el ingles que se las sabe todas, y las dos minitas son un buen contrapunto a la acción histórica dentro del Animus y temo que no vamos a contar con sus interacciones en las intermisiones. ¿Nos tendremos que fumar a Desmond hablando solo? Peligran los momentos interesantes fuera de las memorias.

Gracias a la naturaleza misma de este ejercicio, no llegamos a ninguna conclusión. Pero habiendo explorado ambos escenarios, fija un buen precedente para que en Noviembre, cuando salga el juego, yo pueda apuntar a este articulo y decir “¡Vieron que tenía razón!”. Con suerte va a ser una buena despedida a ambos personajes y no la secuela anual obligada y diseñada, en gran parte, por la junta de directores de Ubisoft en busca de un nombre reconocido para empujar ventas en las próximas navidades.

Juan Pablo Bouquet nos presenta sus guerras intestinas en su columna de diálogos interiores. Véanlo consumirse en bilis todos los lunes en www.tetabester.com.

4 comments:

Nacho Esains dijo...

Yo detesté los últimos puzzles de Brotherhood. Una fiesta de saltitos abstractos onda Tron es lo último que quiero de Resident Evil... y totalmente de acuerdo con lo de Desmond en coma. Para mí era un placer después de cinco horas de matar templarios por Roma salir a pasear un ratito por Monterrigioni, subiéndome a los Ford Fiesta y jodiendo a los vecinos del 20XX. Otro plus que se ve buenísimo: el crafting de bombas y el sistema más refinado de estrategia con la "hermandad". ¡Gran nota!

Ahora, ¿me parece a mí o estamos re legibles hoy en TB? Facu habla de Resident Evil, yo de Battlefield, vos de Assassin's Creed... ¡Tres semanas y ya nos vendimos!

Nacho Esains dijo...

¿Resident Evil? ¡Digo Assassin's Creed! Una fiesta de saltitos abstractos tipo Tron me encantaría en Resident Evil. Mejor eso que matar africanos o granjeros franquistas.

Damian Silberstein dijo...

Te banco a muerte Konil, gran nota. Aunque debo reconocer que soy de esos inmundos exitistas que se subió al carro de los asesinos encapuchados a partir de AC 2. ¡Y todavía no terminé Brotherhood! Me doy asco.

Pantenegro dijo...

A mi el AC me gustaba desde el 1 y ya el brotherhood me parecio un choreo asqueroso, buena historia. Pero refritar las cosas me da por las tarlipes.
No espero gran cosa de esto. Mi sentido aracnido me dice que esta franquicia se va a transformar en el CoD de Ubisoft. Y todo por culpa del fanatismo de la gente

Publicar un comentario

Twitter Facebook Favorites RSS