Global Agenda: Free Agent


“Lo de ahora es una mierda, la posta era antes” aseguran un sinfín de veteranos mala onda que nos juran que el rock nacional murió con Luca Prodan, que el futbol está ausente desde el último torneo metropolitano y que las películas ahora son todas en 3D para chicos. Nada genera ese aura de elitista forro que todos amamos odiar mas fácil que un comentario del tipo “Pibe, ¿esa gilada que a vos te gusta? Era mucho mejor en la época que la inventamos”.


Pero hay que reconocer que de vez en cuando estos gerontes tienen un poco de razón, ya que después de todo, las canas no vienen solas. Por eso cuando cualquier juego de acción en primera persona moderno promete una característica en su próxima entrega, el jovaton de tu foro amigo tiene razón, eso ya fue implementado en Tribes hace mil años.

Era un mundo mejor.
No, en serio. Starsiege: Tribes bien podrá ser uno de los posibles padres del infame “Bug-Feature”, pero hay que reconocer que fue el primero en implementar cosas que todavía son impresionantes. Tenía servidores para 64 jugadores, clases personalizables, inmensos ambientes externos y detallados ambientes internos, montones de armas, vehículos piloteados por varios jugadores, sistema de comandante, etc. Battlefield 3 y Modern Warfare 3 van a pisar fuerte, pero todavía no se le acercan a la aun sorprendente cantidad de posibilidades ofrecidas en un juego de hace 13 años.

Claro que toda esa ambición le dio a Tribes un sabor absolutamente único. Era difícil de jugar y tenía un montón de mecánicas extrañísimas que había que dominar para ser mínimamente competitivo. Por ejemplo, la física estaba un poco rota y mezclando el jetpack (¿Jetpacks en Killzone y Halo? Tribes lo hizo primero) con el botón de salto se podía “esquiar” y levantar mucha velocidad. ¿Qué sentido tiene corregir un bug que a la gente le gusta?

Y si bien el legado de Tribes vive en casi cualquier juego de acción multiplayer moderno, ninguno estudio ha hecho un esfuerzo consciente de replicar ese increíble estilo de combate por equipos.

Hasta ahora.

En realidad Global Agenda salió hace como dos años, pero miro mucho Top Gear y quería usar esa introducción.


“Heredero espiritual” le podría quedar un poco grande, pero ciertamente no es casual que Hi-Rez decidió elaborar un juego de acción en primera persona por equipos con jetpacks, la idea no les vino a la cabeza después de golpearse la cabeza en el baño. Hay un penetrante aroma reminiscente de aquella joya de Dynamix, a pesar de que mucho del ambiente y algunos puntos claves del gameplay no tengan nada que ver con Tribes.

Pero si perdiste tus dientes de leche online jugando Quake 2 y todavía te acordas la época en la que una Voodoo 2 corría absolutamente todo, te va a chupar un huevo que no haya chumbito lanzadisco o Blood Ravens, porque al primer minuto que veas tipitos tirándose tiros de colores en jetpacks vas a entrar en un estado de orgasmo retro y tu cuerpo instintivamente va a buscar la U para el chat.

Todo tiene un precio, eso sí. Mucho vejete de Tribes va a notar con incomodidad que Global Agenda prácticamente no tiene vehículos (salvo excepciones en las partidas de clanes más fuleras de todas) y que tampoco cuenta con un modo de comandante o mapas inmensos. Es más, toda la acción tiene un meta-juego de rol, un área de exploración y misiones cooperativas. Básicamente, lo transformaron en un juego masivo online.


Pero aquellos que sobrevivan el shock de padre indignado cuyo primogénito va a abandonar los estudios (y un futuro en el negocio familiar) para unirse al Cirque du Soleil con su amante Jean-Jaques, serán recompensados. Global Agenda tiene un combate intenso, mucha estrategia y juego en equipo, pero al mismo tiempo hay muchísimo contenido, facilidad de enganchar partidas de todo tipo y montones de opciones de progresión y personalización. No será exactamente lo que queríamos que sea, pero así es la vida, hay que abrir un poco la cabeza y reconocer que todas esas cosas que hacen los pibes ahora quizás estén buenísimas, por más que no las entendamos.

Entre las nuevas funciones sociales, hay un objetivo de conquista territorial donde alianzas de cientos de jugadores pelean todas las noches por el control de la chapa virtual. Admito que jugué solo un par de estas y no me resultaron tan emocionantes como me las imaginaba, pero tampoco llegue al nivel máximo de mi personaje y quizás cambia un montón. De todos modos, es innegable que ahora hay más motivos para rostizarte la cabeza por horas en un 15 vs. 15.


Y como siempre, el precio es imbatible. Todo esto puede ser suyo por el precio de cero patacones. Se puede pagar para acelerar la progresión y por cositas cosméticas, pero toda la funcionalidad es básicamente gratuita, que es mucho más de lo que puedo decir de cualquier mina con la que intentes salir. Esas hijas de puta.

Tan turro es el destino que el éxito de Global Agenda le permitió a Hi-Rez comprar el nombre que tan bien han sabido usurpar y están desarrollando Tribes: Ascend, convirtiéndose en una de esas profecías autocumplidas que solo pueden ser posibles en los videojuegos.


Juan Pablo Bouquet todavía usa ICQ. Segui su columna de juegos por dos pesos todas las semanas en Tetabester.com.

2 comments:

Nacho Esains dijo...

Un vicio horrible de navegador compulsivo de Internet es cargar una nota, ver más o menos lo larga que es, y empezar a leerla por el medio.

"... a abandonar los estudios (y un futuro en el negocio familiar) para unirse al Cirque du Soleil con su amante Jean-Jaques, serán recompensados..."

Que error. Que error.

¡ON TOPIC! ¿Está bueno? ¿Es un timewaster que valga la pena? Ah, ¿y cómo ves Firefall?

Konil dijo...

Nacho, escribis tan bien que me pone nervioso que leas mis notas.

Como todos los juegos gratis, es mejor que ver la pintura secarse. A mi me gusto! de hecho, lo empece a jugar cuando era garpo. Pero soy un de esos viejos pajeros mega fanaticos de Tribes.

Firefall, por ahora, parece increible. Todavia no me vendieron el PvP del todo, pero intuyo que no les va a costar nada.

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