PMQ: La cuestión de la ideología

Hace un par de días el caricaturista político Mark Richards sacó un gran minijuego llamado “Prime Minister's Questions”, una aventura gráfica de 10 minutos al estilo Lucasarts que será de mucho interés para el amplísimo grupo de fanáticos de Monkey Island y la política inglesa.


Una cortita para hoy, pero espero que sea interesante. Para que tengan un poco de idea, las “Prime Minister's Questions” son algo real: media horita semanal en la que el Primer Ministro inglés responde a las dudas de la oposición. Es una tradición que tiene siglos, y desde más o menos 1754 que son un bardo, y absolutamente inútiles.
Dice una amiga "¿Por qué los políticos lindos son siempre de derecha?"
Un breve pantallazo de política inglesa: dos partidos, conservador (derecha) y laborista (centro izquierda). David Cameron es el actual primer ministro. Conservador y ligeramente pelotudo, como demostró en las publicitadísimas audiencias relativas al caso News of the World que dominaron las noticias de política internacional de los últimos días. El líder de la oposición es Ed Milliband, ligeramente más despierto, pero no esperen un showman tipo Tony Blair.

Que apropiado, tu peleas como una vaca.
El juego es lo más simple del mundo, establecido como una batalla tipo Street Fighter, con dos oponentes y barritas de energía. Milliband pregunta y nosotros, como Cameron, respondemos. El sistema está inspirado en las guerras de insultos de Monkey Island, y el tipo de letra y los festejos de nuestra bancada hacen la referencia todavía más directa. Tenemos una serie de “ataques especiales” (culpar al gobierno anterior, por ejemplo) que recuperan la barrita de energía o dan fuerza a nuestros ataques. Es una mecánica bastante robusta para un juego que podría ser una joda tipo “Super Menem Bros”.

Sí, ¡eso existió!

Sin tener mucha idea de los debates actuales de la política inglesa, se puede jugar tranquilamente, apreciando los recursos del autor y las no-respuestas de Cameron. La idea está clara: las “PMQ” no son más que pan y circo, otra convención constitucional inglesa pervertida por siglos de subterfugios. Funciona como broma y funciona muy, muy bien como juego. Podría ser parte de una simulación completa, y es mil veces más divertido que el último juego que recuerdo basado en política inglesa, el soporífero Democracy.


“Prime Minister's Questions” es un buen chiste, aunque resulta un poco deprimente que la sátira sea uno de los pocos géneros en el que la práctica de la política se permite visitar el magimundo de los juegos de video.

El otro genero, por supuesto, es el “simulador de gobierno” que venimos viendo desde los 80 con el insoportable Balance of Power de Chris Crawford y sus herederos Hidden Agenda y PeaceMaker. Geopolítica for dummies... juegos bienintencionados pero de mente libertaria, esa vertiente individualista y extrema de una derecha casi anárquica, donde el gobernante siempre termina siendo un déspota.
Reprimes manifestaciones en Africa. ¡It's super effective!
Fate of the World es el más reciente de los simuladores de geopolítica, y un juego que compré pensando específicamente en esta columna. Es un juego de cartas que nos pone en el rol de una especie de ONU ecológica superpoderosa, que debe cumplir ciertos objetivos, generalmente relacionados con la pobreza mundial y el calentamiento global. Es un juego torpe y hasta un poco ofensivo, que, como todas estas simulaciones, se basa en el compromiso constante de las políticas centristas, y la única solución a todos los problemas es mantenerse en un equilibrio donde cualquier impulso ideológica nos pondrá en problemas.

En la primera columna que escribí para este sitio estaba Floor 13, que proponía una tercera vía, menos explorada, poniéndonos a la vez en el lugar de la figura de poder y parodiándola. Aún ejemplos como ese (y variantes más locas como Tropico 3) siempre caen en el mismo problema, en imaginar el poder como una serie de tomas de decisiones individuales. Simulan el poder, pero les cuesta simular el ascenso al poder... y quizás sea más divertido jugar como Maquiavelo que como el Príncipe.


Quizás alguna empresa de notorios juegos aburridos como Paradox alguna vez se juegue por una simulación masiva gubernamental, un Fate of the World multijugador que en el debate constante, interno de un partido o un gobierno le deje un lugarcito a la ideología.

Nacho Esains se desvaneció en el éter (culpa a los Illuminati). Su alter ego, Fichinescu, ocupa su lugar en Twitter.

4 comments:

Facundo Mounes dijo...

Pensar que yo jugaba al Mendez Bros... nunca pude pasar de la pelea contra Terence Todman.

Nacho Esains dijo...

Mi detalle favorito, puramente técnico de SMendBros es que era un juego de PC, VGA, pero usaba sprites que parecían de Spectrum y la paleta de colores CGA, casi por decisión artística.

Eso sí, la versión seudoárabe de la marcha peronista era brillante.

Laurent dijo...

"Mi detalle favorito, puramente técnico de SMendBros es que era un juego de PC, VGA, pero usaba sprites que parecían de Spectrum y la paleta de colores CGA, casi por decisión artística"

Acabas de superar mis standard Nerds. Y mira que una vez entre a la pagina del LHC, baje el pdf de "Staff" e hice Ctrl F "freeman" en una noche agitada a toda maquina.

Konil dijo...

"conservador y ligeramente pelotudo".

Nacho, sos el rey de reyes.

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