Doomen: Malinterpretando a Alemania


Anteayer circuló la noticia de que Alemania había levantado la prohibición de Doom y Doom 2, luego de 18 años de subyugación fichinera. Me dio un poco de lástima como los medios que se encargaron de distribuir la noticia no se tomaran el trabajo de investigar claramente de que se trataba la "prohibición". Aunque no me sorprendió.


La noticia hizo sonar a Alemania como un estado autoritario que no deja que la gente tenga acceso a los videojuegos. Si bien existe una lista de juegos prohibidos -ahora detallaremos esto- Doom nunca estuvo dentro de esa lista, si no dentro de una lista de juegos prohibido para menores de edad.

Para entender bien esto hay que ir directo a la fuente: la legislación alemana. Primero, existe una asociación llamada USK que autoregula la industria, y le otorga una clasificación a los juegos según la edad que les parece adecuado. Venderlos a menores de la edad recomendada es ilegal, pero no que un padre se lo compre a su hijo.

Si USK se niega a darle una clasificación, el juego pasa a manos de un organismo del gobierno, bundespruefstelle, quién decide si no es apropiado para el desarrollo de los niños y va a la famosa lista. Si no, simplemente pasa a tener una clasificación de +18 años.

Estar en la lista no significa que el juego sea ilegal, si no que simplemente tiene ciertas restricciones como la imposibilidad de ser publicitado. Esto es una contra para las empresas, pero juegos que entraron en la lista vendieron igual de bien, como sucedió con Quake 3. A los 20 años de publicados, los juegos son retirados automáticamente de esta, o incluso pueden contar con una reclasificación posterior.

Ahora, es verdad que existe una lista de juegos prohibidos, y son muy raros. Esto pasa cuando cuentan con alguna contravención del código penal, como exhibición de simbologia nazi fuera de un contexto histórico, tortura, o crímenes a la dignidad humana, en relación a la incitación pública de estas actividades. Sin embargo, esta prohibición indica que no está permitida la presentación pública de esos juegos, no la tenencia en un ámbito privado. Cualquier hijo del vecino puede pedir una versión importada sin enfrentar ningún cargo. La prohibición dura 10 años.

Por supuesto, el mercado alemán es lo suficientemente importante como para que los desarrolladores prefieran cambiar el juego antes de andar enfrentando problemas legales. En la lista negra -en estos momentos compuesta por 18 juegos, 4 de los cuales ya han vencido la prohibición- encontramos versiones "sin cortes" de juegos que fueron posteriormente modificados para el mercado germano, reduciendo el total a 9 juegos en 20 años, que de todas maneras los alemanes pueden importar.

Doom no solo era legal, si no que la versión de Game Boy Advance tienen una clasificación de +16. Por supuesto, con estas leyes pasan cosas extrañas, como la versión de Tetris de Game Boy, que al no haber recibido una clasificación en su momento, oficialmente es prohibido para menores de 18 años, aunque dudamos que algún juez impute a alguien por vendérselo a un menor.

El sensacionalismo siempre vende. Pero ver sitios importantes esgrimiendo frases como "el mercado de los videojuegos tiene muchos problemas para cruzar el charco a Alemania por que el gobierno de este país prohíbe todos los juegos por violentos o subidos de tono" es penoso. Especialmente cuando los mismos reportan que Alemania es el tercer país europeo en recaudación.

2 comments:

Maximiliano dijo...

¿Tetris para mayores de 18 años? Claro, cuando ven encastrar la infame pieza larga en el hueco justo, las Alemanas de pusieron como locas.

Hay que estar ¿eh?

Emiliano Arcangelo dijo...

Es al pedo, a todo el mundo le gusta demonizar este tipo de cosas, es un ida y vuelta. Estan los que quieren prohibir juegos por ser "Zatanicos" si siquiera haberlos jugado y estan los que bardean legislaciones sin haberlas leido apropiadamente en su papel de "Defensor de los derechos gamers".

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