¿Qué nos dejó esta generación?


Lo de que todo tiempo pasado fue mejor me parece una reflexión bastante pedorra de gente que no sabe disfrutar el presente, pero me voy a sincerar: esta generación de consolas me pareció una reverenda cagada. Tanto Sony, como Microsoft y Nintendo parecían ir sin rumbo, dando tumbos en la oscuridad, y más que nunca experimentaron con el usuario, con rutilantes promesas en forma de wiimotes, kinects y moves.
Es que por más que pensemos que ellos tienen todo planeado, no hace falta mucho análisis para llegar a la conclusión de que son unos improvisados. Y ni hablar que la complejidad de las consolas es tanta, y el ahorro al que las someten las empresas traen en consecuencia desastres como el arito rojo de la muerte o la gran estafa de PlayStation Network.

Comencé esta nota en tono ominoso para contrastar severamente lo que quiero masticar hoy, que es lo positivo que rescatamos de esta generación, conmemorando que se encuentra en su tercera edad, como por ejemplo:

Nuevas formas de jugar
Con todo el plástico inservible que nos hacen tragar, les juro que a veces me siento como un ganso al que lo están engordando para hacer foie gras. Pero la verdad es que en ninguna otra época de los videojuegos se animaron a una apuesta tan fuerte al experimentar con las interfaces. ¿Se acuerdan cuando lo más loco era ponerle una palanca analógica a un control, o un micrófono?

¿O un dedo proctológico?
Le damos la derecha a Nintendo, que dio los primeros pasos al cambio de paradigma con la pantalla táctil de DS. Cómo nos reímos en su momento. ¿Era un juego o una Palm? Pero algo de razón tenían, si no pregúntenle a Apple.

Antes de que vayan corriendo a escribir en los comentarios que en su Dreamcast jugaban con una caña de pescar y que Game Boy tenía cámara, sepan que me estoy refiriendo a lo masivas y aceptadas que son actualmente las formas alternativas de control gracias a esta generación de consolas.

Gráfico 1: Definición errónea de "Masivo"

Hacer todo para todos

Cada vez que tengo que ir a cambiar un cable atrás de la tele, le doy un abrazo a toda mi familia, llamo a la vieja para despedirme, y me embarco en una aventura digna de los primeros colonizadores de América.

"Señor, encontramos la entrada HDMI 2"
Robando una página de las PCs, las consolas actuales permiten hacer prácticamente todo lo que necesitamos como centro de entretenimiento. Apilar aparatos abajo del televisor ya no tiene sentido (ahora los apilamos encima, ¿no, Kinect/Sensor Bar/EyeToy?), y el todo-en-uno le hace la vida más fácil a la gente normal que no necesita jugar imperiosamente a todo lo que existe, ni tampoco tiene ganas de armar una central nuclear alrededor de sus LCDs.

Antes de que me vengan con la filosofía barata de Wii de "es una consola de juegos, no tiene que hacer otra cosa", pregúntense a ustedes mismos para que Nintendo le puso un navegador de Internet, un canal del clima y uno de noticias.

"Yo sabía que Nintendo me iba a traer problemas"
Tanto Microsoft como Sony saben que la tarasca está en quién ocupe más tiempo en nuestras pantallas, ofreciendo los servicios que sean necesarios para cumplir esta meta. Nintendo todavía no lo entiende muy bien y con 3DS está como una mosca contra un vidrio tratando de ofrecer películas en 3D.
Una de las pocas cosas en las que ganamos los usuarios. Tengan en cuenta esto cuando en el futuro puedan ver la película o serie que se les cante por monedas, y no tengan que pagar más cable gracias a que Fútbol Para Todos les de todo lo que necesitan.


Conectados Podemos Más ™

Por supuesto que en esta época en donde te venden automóviles con 3G es un despropósito que exista un videojuego que no se conecte a internet, y sin duda han trabajado para que esta experiencia sea lo mejor posible, al punto extremista de ponerle contenidos online a los juegos que menos lo necesitan.

¿No tiene modo online? ¡Absurdo!
Pero ese afán de conectar todo introdujo la competitividad a nivel masivo, un concepto extranjero a las consolas (muy presente en PC) hasta hace relativamente poco. Esta nueva forma de jugar no solo es divertida, si no que agrega un factor que logra que se le ericen los pelitos de la nuca a mucho ejecutivos: jugadores que solo juegan a una sola cosa. Luego de cuatro años existe gente que sigue jugando los modos online de Modern Warfare, y acá se crea una paradoja comercial, ya que las empresas no quieren que pase eso, y al mismo tiempo tienen que presentarlo como opción para mantenerse competitivos. ¿Compraste una PlayStation 3 solo para jugar Winning? La pesadilla de los corbatudos.
Pero no les queda otra, y por más que nos vendan paquetitos de mapas o el nuevo corte de pelo de Messi, ya nos acostumbraron a exprimir los juegos durante largos meses y a llorar cuando duran menos de 10 horas.

Facundo Mounes escribió esta nota sentado en una pila de Xbox 360 falladas. Véanlo llorar por las hemorroides que le causó Microsoft en su Twitter.

0 comments:

Publicar un comentario

Twitter Facebook Favorites RSS